Cuando nos detenemos a escuchar la naturaleza, encontramos a nuestro alcance el canto de las aves, el zumbido de los insectos, el croar de las ranas, el crujido del viento en los árboles. Este conjunto de señales conforman un paisaje sonoro, una huella acústica que refleja la salud de un ecosistema. Pero, ¿alguna vez te has detenido a pensar cómo suenan los ecosistemas de agua dulce? ¿Cuáles son esas voces que viajan en los ascensos y descensos del agua en la selva inundada?
Estas son algunas preguntas que han guiado el viaje de Marisol Valverde, investigadora de los lagos de la amazonia colombiana y brasileña. A través de la bioacústica, Marisol registra la diversidad sonora de la fauna acuática para conocer la dinámica de ciertas frecuencias relacionadas con los cambios hidrológicos característicos de la región amazónica.
En esta búsqueda, Marisol llegó a los lagos Yahuarcaca, en Leticia, Amazonas, para instalar micrófonos que revelan lo inesperado: peces que emiten chasquidos o vibraciones para comunicarse, corrientes invisibles que chocan con las plantas sumergidas e insectos acuáticos que a través de estridulaciones generan sonidos inconfundibles.
Para Marisol, escuchar a los peces y a los ecosistemas de agua dulce no es solo una guía para responder a sus preguntas, sino una experiencia sensorial: “Estamos tan acostumbrados a escuchar los ambientes terrestres que nos olvidamos de que abajo del agua también están sucediendo muchas cosas. Escuchar es uno de los sentidos más importantes para el ser humano y esta es una forma muy fácil para conectar con la naturaleza y acercar a las personas, sea que estén o no expuestas a ella en su vida cotidiana”.
Explorar estos paisajes sonoros es también un esfuerzo colectivo. En el complejo lagunar de Yahuarcaca, la investigación científica ha crecido de la mano de los pescadores de la Organización TIKA, quienes, como explica Orlando Fals Borda, forman parte de las llamadas comunidades anfibias: pueblos que se mueven entre la tierra firme y el agua, entre los lagos y la chagra, tejiendo su vida con los ciclos de inundación y el estiaje.
Ellos no solo aportan conocimiento sobre los peces y sus hábitos, sino que también escuchan el río como una guía, como orientación y como forma de supervivencia. En este diálogo entre saberes, los sonidos se transforman en conocimiento científico y, al mismo tiempo, en patrimonio cultural compartido.
Grabar los ecosistemas de agua dulce no es sencillo. El sonido viaja distinto bajo el agua y se ve alterado por la temperatura, la turbidez, las corrientes o incluso por el ruido de los motores que cruzan los lagos. A veces los micrófonos captan más interferencias que cantos de peces, y distinguir qué especie produce qué sonido exige paciencia y sensibilidad. Aun así, la bioacústica abre un camino prometedor: permite monitorear poblaciones sin necesidad de capturarlas, detectar cambios ambientales a través de sus sonidos y construir puentes de escucha entre comunidades locales, ciencia y sociedad.
Para Juan Bautista Monteiro, pescador de la comunidad La Playa, escuchar los sonidos grabados bajo el agua fue una experiencia reveladora. Aunque ha convivido toda su vida con el río, amplificar esas voces ocultas le permitió reconocer nuevos matices: “El lago siempre ha hablado, pero con esos micrófonos uno se da cuenta de cosas que estaban ahí y que no habíamos oído con claridad”.
Su testimonio, de esta manera, refleja la visión indígena y ribereña de la Amazonia: la naturaleza no es un objeto de estudio, sino un ser vivo con quien se dialoga. Al compartir sus conocimientos con Marisol y los investigadores, Juan ayuda a interpretar los registros, mientras que los audios confirman lo que su experiencia de pescador ya sabía, que el agua cambia de tono a lo largo del día, que cada especie tiene un sonido particular y que los lagos son territorios vivos, en permanente diálogo.
Desde el Instituto SINCHI, te invitamos a descubrir los sonidos de las aguas amazónicas en el sistema lagunar Yahuarcaca en Leticia, Amazonas por medio del interactivo “Yahuarcaca: un festival musical bajo el agua”, una experiencia donde podrás explorar los audios grabados por Marisol Valverde con ayuda de Juan Monteiro e información interesante sobre los sonidos bajo el agua.
Encuéntralo en el siguiente enlace: https://sinchi.org.co/yahuarcaca-un-festival-musical-bajo-el-agua
Agradecimientos especiales
Agradecemos a Marisol Valverde Montellano por los audios, fotografías y la entrevista que dieron vida a esta nota. A don Juan Bautista Monteiro, de la comunidad La Playa, por abrir las puertas de su casa y compartir sus valiosas experiencias; a Juan David Bogotá Gregory, quien facilitó el contacto de Marisol y Juan; a Iván González y Adriana Rebolledo, por la información y el acceso al material de macroinvertebrados acuáticos; a Astrid Acosta Santos, por guiar y corregir el paso a paso de la construcción de este interactivo y su contenido; a Ana María Franco, coordinadora del proyecto Biofilia en el Instituto SINCHI; y al equipo de comunicaciones, especialmente a Ana Paola Aponte, por su trabajo en la producción y diagramación del interactivo, y a María Alejandra Rodríguez Olarte por su trabajo en la corrección y edición de los textos.